Páginas

jueves, julio 08, 2010

Recordando a Isabel de Pomés. Cuatro retratos.

Nos mira seductora desde la portada del número 27 de la revista “Cámara” , publicado en diciembre de 1943. Para aquel entonces ya había protagonizado una de las películas más sensibles y brillantes de la prometedora carrera de Rafael Gil, “Huella de luz”. Isabel de Pomés, heredera directa de la gloria del estrellato de su padre, el galán Félix de Pomés (Félix de Pomés Soler, Barcelona, 5-2-1893 – 17-7-1969), encarnó como nadie el ideal de la dulzura femenina, sin ceder por ello terreno al avance siempre acechante de la cursilería. ¡Adorable Isabel! Tenía en el fondo de su mirada y en el envés de su sonrisa ingenua una atrayente y sólida capa de inteligencia. ¡Divina Isabel! Tan dotada de hermosura como de fragilidad etérea, traslucía en sus delicados rasgos la raíz de una personalidad tan limpia y fresca, como sensata y prudente. ¡Espléndida Isabel! Criatura primorosa a la que el espectador sensible querría preservar de todo mal, y a cualquier precio. Con la carnalidad discreta y permisible, centrada en una boca apetitosa, Isabel de Pomés fue la heroína perfecta para títulos tan exitosos como “Botón de ancla” (Ramón Torrado, 1948) o “Marcelino, pan y vino” (Ladislao Vajda, 1955), tan memorables como la singular y genial “La torre de los siete jorobados” (Edgar Neville, 1944), tan populares como “La culpa del otro” (film de Ignacio F. Iquino de 1942, del que hablamos en la entrada dedicada a Camino Garrigó) tan fascinantes como “Vida en sombras” (Lorenzo Llobet, 1948), tan certeros como “Amanecer en Puerta Oscura” (José María Forqué, 1956), film comentado aquí con ocasión de las entradas dedicadas a Valeriano Andrés, José Sepúlveda, Fernando Cebrián y Luis Peña .

Transformada por el “photo-soft” de la época en una suerte de cromático y luminoso dibujo animado, encontramos a Isabel en un programa de mano coleccionable de los que CIFESA, la productora que la tuvo bajo contrato durante los primeros años cuarenta, difundió como muestrario de su poderío estelar. Isabel de Pomés, fue en efecto, uno más de los rutilantes astros que conformaron la constelación de la productora valenciana, que trató, mientras pudo, de mantener viva y digna la comparación de su política de empresa con el modelo hollywoodiense. La imagen de Isabel de Pomés, nacida en Barcelona un 10 de abril de 1924, posee la magia fantástica de la primera juventud, esa en la que todo es nuevo y brillante, y el amor, la risa y la furia nacen a borbotones, de manantiales vírgenes.

Tocada de la brillante pátina del imperial fotógrafo de la escena española, el húngaro Juan Gyenes (Kaposvar, 21-12-1912 – Madrid, 18-5-1995), Isabel de Pomés se nos muestra en la siguiente imagen más exquisita. El objetivo del artista de la cámara se ha acercado al rostro de la joven actriz y a través de su mirada ligeramente asimétrica nos ha ofrecido un retazo de su alma. Hay en este impresionante retrato (tomado de las páginas del sensacional libro de Santiago Aguilar, “Edgar Neville: tres saientes criminales”, publicado por Filmoteca Española) menos “glamour” que en la portada de “Cámara” y menos pirotecnia que en el cromo de CIFESA, pero a cambio se eleva mucho más alto, tajante, por la vía del magnetismo espiritual.

El último retrato, expuesto que fue en la portada de la revista “Ondas”, en su número 92, publicado, como puede verse, el 1 de octubre de 1956, nos trae una Isabel de Pomés todavía joven, pero en la que su serena belleza ha ganado corporeidad y aplomo. Sus grandes ojos todavía destellan luces cegadoras, pero apartan la mirada, en lugar de buscar la nuestra. Ya no nos invita a soñar con su refugio, más parece aceptar incómoda el efecto hechicero que sabe nos produce. En el interior de la revista a la que Isabel prestó su rostro para su portada, se da cuenta del rodaje de la película a la que pertenece la imagen, una producción de “Terra Films”, una empresa nueva que pusieron en pie cinco socios entusiastas, Jaime Serra, Eugenio Ferry, Jesús Bellapart, Manuel R. Cabello y Jaime Bertomeu. El film, cuyo título de rodaje era “Nuevo despertar”, lo dirigió Manuel R. Cabello, y nunca llegó a estrenarse. Con el recientemente fallecido Ricardo Palmerola como protagonista quien, finalmente, se hacía con el premio del suave y firme amor de Isabel, el film, que contaba con Mario Beut y la joven desconocida norteamericana Myrna Braid en el reparto, narraba una historia de pasión y violencia en un realista ambiente pescador, localizándose en escenarios naturales del popular barrio barcelonés del Campo de la Bota.

Isabel de Pomés nos dejó el 31 de mayo del 2007. Para entonces, su lozano esplendor juvenil era sólo un dulce y lejano recuerdo. Por otra parte, la pujanza de su carrera profesional, extinta con el final de la década de los cuarenta, dio paso a un dignísimo transcurso en los cincuenta y a un discreto jugueteo con la madurez en los sesenta, pero su embriagador encanto, inscrito de manera indeleble en tantas películas, sigue invariable y eterno entre nosotros hoy, como el primer día.

31 comentarios:

  1. Soy el primer en hacerme un comentario porque he pensado que quizá a alguien podría interesar la curiosidad de que la fallida "Nuevo despertar" habría sido la última película del reconocido director de fotografía Guillermo Goldberger. Pues eso.

    ResponderEliminar
  2. Belleza inefable la que glosa usted en estas cuatro postales, señor Burgomaestre.

    La recordará usted, al principio de "La malquerida", durante la ronda, discreta cervatilla adolescente.

    La "huella de luz" era el rostro de Isabel de Pomés. Pareja cinematográfica estable del cómico melancólico Casal: alumna evadida y profesor comprometido en aquella, tan italiana, "Te quiero para mí", de Vajda.

    También la vieron estos ojos pecadores, de nuevo junto a Fernán-Gómez, en "La muralla feliz", segundo acto y final de la carrera cinematográfica del dibujante Enrique Herreros.

    ¡Qué poca justicia hay en ese cromo de Cifesa!

    La fragilidad de su hermosura concuerda con la de Gene Tirney. ¿Fragilidad también de carácter? No lo sé. Hubo un agujero negro en su época de esplendor entre 1944 y 1947. Acaso la maternidad... En las entrevistas se mostró siempre evasiva.

    Gracias por trearnos este “nuevo despertar” de la dulce Isabel de Pomés.

    Me ha alegrado usted el día, don Félix Feliú

    ResponderEliminar
  3. Recuerdo que me impresionó ya cuando la vi de pequeña en El alcalde de Zalamea, sufriendo la agresión del malvado, y le pregunté a mi madre quién era aquella actriz tan guapa...

    Me encantó la entrada.

    ResponderEliminar
  4. En efecto, en la mirada de Gyenes está como parece que era.

    Conocí al tipo: bajito, huidizo y casi... ¿clandestino?

    ¡¡Aquellos estudios fotográficos en los que contaba tanto el retocado a grafito sobre la mesa camilla con mantelete!!

    Cuando lo que contaba era la luz; la luz era todo. No había más.

    El trabajo bien hecho.

    ¡¡Socorro!!

    JC
    --

    ResponderEliminar
  5. Muchísimas gracias, admirado señor Felíu, por dignificar con su magnífico comentario mis apresuradas notas. Creo evidente que compartimos la admiración por la glosada Isabel...y celebro muchísimo haberle alegrado el día.
    Muchísimas gracias también a usted, amiga Júlia, por su amable comentario. La entrada, si bien breve, está hecha con corazón, buscando ser digna del personaje. O de la imagen del personaje, que, coincido con usted, es bellísima.
    Maestro don Jesús, muchas gracias también a usted por su comentario. Gyenes siempre me ha intrigado mucho. Me parece increíble que no se haya editado nunca un libro monumental recopilando su trabajo de retratista de nuestros cómicos. ¿O sí se ha editado? ¿Quién posee los fondos de su archivo fotográfico? ¿El Ministerio de Cultura, quizá? A todo esto, ¿su petición de auxilio obedece al horror que produce concebir la idea de un trabajo bien hecho, en la actualidad?...Estamos así de mal ¿no?

    ResponderEliminar
  6. Gyenes por Gyenes: Memorias de un fotógrafo ern España.
    Madrid, Espasa-Calpe, 1983.

    Es un libro de gran fromato con retratos y foto comentadas. Empieza con dos dobles páginas dedicadas a Franco y al rey.

    Lo tiene a su disposición en ésta su casa, que es muy grande para mandarlo, Sr. F.

    ResponderEliminar
  7. Ah, córcholis! Ya decía yo...que no podía ser que no... Tomo nota de la oferta, admirado señor Felíu. Y, de todos modos, me pongo sobre la pista de tan interesante libro...(aunque, la verdad, las dos dobles páginas a las que se refiere, es posible que las tape con un tupido velo...)

    ResponderEliminar
  8. Y encima, puesto el día de Santa Isabel.

    ResponderEliminar
  9. >>>Estamos así de mal ¿no?>>>

    Peor.

    JC
    --

    ResponderEliminar
  10. >>>¿Quién posee los fondos de su archivo fotográfico? ¿El Ministerio de Cultura, quizá?>>>

    Que el dios de los hoplitas no lo quiera.

    JC
    --

    ResponderEliminar
  11. En la Biblioteca Nacional, depositados hay varios retratos.

    No me resisto a copiar, acá, la descripción semihóstica del dedicado a Botín:

    >>
    Fotografía de Emilio Botín, de pie agarrando pomo de puerta abierta. Mesa de despacho y respaldo de silla en primer plano
    >>>

    JC
    --

    ResponderEliminar
  12. ¡Recórcholis, Javier, que me aspen si había reparado en el santoral!! ¡Menuda coincidencia!!
    Y, bueno, maestro, a propósito de Gyenes, a todo lo dicho sólo puedo añadir que, obedeciendo a un impulso irrefrenable, me compré su libro de memorias, que estaba a la venta en internet, de segunda mano. Las fotos que pueda, las iré poniendo aquí, para que las vea quien quiera y se las baje, si ese es su capricho.

    ResponderEliminar
  13. Enhorabuena a los amigos futboleros de este weblog. No todos los días se gana un Mundial...¡A disfrutarlo!

    ResponderEliminar
  14. Enhorabuena a los amigos futboleros de este weblog. No todos los días se gana un Mundial...¡A disfrutarlo!

    ResponderEliminar
  15. ¡¡¡Iker Iker Iker Ik...!!!

    JC
    --

    ResponderEliminar
  16. Gran capitán, a la altura del equipo, admirado maestro.

    ResponderEliminar
  17. Me uno al coro de Don Jesús:

    Iker, Iker, Iker...

    Y añado:

    Inieeeesta, Inieeessta

    Y con la euforia no puede faltar el: Illa,illa,illa, Villa maravilla.

    Felicidades a los futboleros y a los que se quieran unir a la fiesta.

    ResponderEliminar
  18. Estimados amigos:

    El sábado pasado falleció en Alicante el actor Aldo Sambrell. Había muerto antes ya en cien spaghetti westerns pero estas cosas, por mucho que uno se tenga aprendido el papel, siempre cogen de sorpresa.

    José Manuel Serrano Cueto: Aldo Sambrell, la mirada más despiadada: Confesiones de uno de los malos del cine español. Valladolid, Fancy, 2003.

    Un recuerdo, don Alfredo Feliú

    ResponderEliminar
  19. Triste noticia, admirado amigo, señor Felíu, que pilla completamente desprevenido y agostado a este burgo asfixiado por el calor. Descanse en paz, Aldo Sambrell (Alfredo Sánchez Brell, Madrid, 23/2/1937 - Alicante, 10/7/2010).

    ResponderEliminar
  20. Cierto, Master Feliú; se me adelantó, usted, en la tristeza.

    JC
    --

    ResponderEliminar
  21. I think, that you are not right. I am assured. I can defend the position.

    ResponderEliminar
  22. Genuinely when someone doesn't be aware of afterward its up to other people that they will help, so here it takes place.

    my blog post http://www.dailymotion.com

    ResponderEliminar
  23. I'm not sure where you're getting your info, but good topic.
    I needs to spend some time learning much more or understanding more.
    Thanks for magnificent information I was looking for this info for my mission.


    Also visit my web site Dragon City Hack

    ResponderEliminar
  24. Hey There. I found your blog using msn. This is a really well written article.
    I'll make sure to bookmark it and come back to read more of your useful info. Thanks for the post. I will definitely comeback.

    Here is my webpage :: Codes Psn Gratuit

    ResponderEliminar
  25. Estimado señor Los Burgomaestres:
    Acabo de leer su retrato de Isabel de Pomés y le felicito por la delicadeza con la que la describe. Yo la descubrí en Marcelino pan y vino, de Ladislao Vajda, y, como muchos otros, me quedé fascinado por su delicadeza y sosegada belleza. Mi curiosidad me llevó a buscar más información sobre aquella, para mí entonces, desconocida actriz de una belleza casi etérea, irreal. Sin embargo, apenas encontré nada. Desde su retirada del cine, la vida de Isabel de Pomés se sume en el misterio, como la identidad de su desconocida madre, de la que solo se conoce el apellido, López.
    Ese misterio en torno a una vida inaccesible me resulta fascinante y por ello me pongo en contacto con usted para preguntarle si se sabe algo de las últimas décadas de la vida de esta actriz.
    Gracias sinceras por la información que puede facilitarme.

    ResponderEliminar
  26. Comentario del año 2023

    ResponderEliminar