Lady Filstrup (3ª época)

Dedicado a la música ligera, actores españoles y tebeos de Bruguera (porque sí, porque rima).

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viernes, enero 27, 2006

La televisión, un regalo envenenado


Entre los muchos méritos que se le reconocen a Escobar, que sepamos, no se encuentra el de vislumbrar el futuro. Y algo de eso hay en esta historieta de abril de 1950 en la que ya intuye el peligro que encierra un nuevo medio de comunicación: la televisión. Escobar lo ve como una fuente de entretenimiento, exclusivamente, y con tal poder cautivador que convierte al espectador en un esclavo sin voluntad, incapacitado para hacer otra cosa que mirar la pantallita (algo que, por cierto, muchos años más tarde, explicó Narciso Ibañez Serrador en su espacio dramático para la pequeña pantalla "El televisor").
La historia narrada nos presenta a Carpanta harto de pasar penalidades y deseoso de vengarse de su creador. Para obtener la ansiada venganza, surge en su ayuda Carpantón, una especie de demonio con su propia faz (el típico "lado malvado") quien le proporciona un aparato de capacidades mágicas: un televisor. Carpanta se lo obsequia a Escobar y éste queda subyugado. Bajo el influjo de tan milagroso aparato, el dibujante pierde los deseos de dibujar y, como consecuencia de ello, también su empleo. Tal es la situación que incluso acude al médico afectado de "falta de ganas de dibujar". Su esposa, acostumbrada a un tren de vida de lujo y desenfreno no soporta ver cómo se pierde a causa de la chaladura de su marido. Toma cartas en el asunto y se deshace del diabólico invento. Escobar recupera las ganas de dibujar, entrega su trabajo a la editorial y vuelve a ser rico y creso. Finalmente, promete a Carpanta que se tomará cumplida venganza por su mala jugada.

La televisión en España era prácticamente algo desconocido en 1950. Así como en EEUU, Inglaterra, Francia o Alemania el medio había iniciado su andadura en los años 30 (aunque sufrió un parón que se prolongó hasta 1946 debido a la segunda guerra mundial ) , en nuestro país las emisiones de televisión tenían un carácter meramente experimental. La primera emisión fue una demostración de la firma Philips en su "stand" en la Feria de Muestras de Barcelona de 1948, en unos televisores de 567 líneas en los cuales podían disfrutarse actuaciones retransmitidas desde un escenario sito a 200 metros de distancia... En 1949 se realizan nuevos ensayos y, nuevamente en 1951, cuando se crea un primer cuadro técnico y de programación estable, que incluía a la locutora Laura Valenzuela (por citar un nombre popular). Este periodo de emisiones de pruebas se prolongó durante un lustro. En estos años, el precio de un televisor oscilaba entre 24000 y 32000 pesetas (lo que las ponía tan lejos del poder adquisitivo de un español medio como efectuar un viaje a Plutón) . Así se explica que cuando años más tarde se inaugurara oficialmente TVE, el 28 de octubre de 1956, tan sólo hubiera 600 aparatos en todo el país.
El ladrillo precedente (extraído del libro editado por Diáfora SA sobre los primeros 18 años de TVE) viene a poner en perspectiva la historieta que nos ocupa. A este burgomaestre se le antoja un extraordinario ejemplo de audacia por parte de su creador y le maravilla su libérrima inspiración, además de la impactante sinceridad con la que se muestra al lector. Desarmante sinceridad con la que se muestra a sí mismo y a su señora (tenga esta algún parecido con la realidad o sea totalmente inventada, eso no es trascendente).
Escobar, además de ofrecer una visión sobre el futuro cercano representado por la incipiente televisión, ironiza aquí sobre sí mismo, sobre la supuesta vida de lujo del dibujante de tebeos, sobre su trabajo, sobre la inspiración, sobre su relación con sus personajes y con sus editores, sobre el matrimonio, la enfermedad y sobre la vida, en general. Y todo eso en el Pulgarcito número 148.
Nota: en otra entrada, este burgomaestre se preguntaba de dónde había sacado la inspiración para crear a Doña Tula. Parece evidente que en esta historieta encontramos un clarísimo precedente de aquella (sacude empleando la misma energía y la misma onomatopeya: "¡Krok!"). Que su mujer de verdad se pareciera tanto a ese especie de ogro... eso queda al criterio del autor. Si no la veía así, al menos así la presentaba en sociedad, ¿no?

5 Comments:

Blogger matias plaf said...

mi comentario a esos "dibujillos" de ESCOBAR (¡y a los textos!):

....glglglglglglglglglglgl...

(pronúnciese intentando poner cara de Homer Simpson con los ojos en blanco, la boca entreabierta y babeando copiosamente)

sábado, enero 28, 2006  
Anonymous Jesús Cuadrado said...

Excelente texto.

Ya puestos: busquen un hueco para comentarnos aquellos especiales "Seriales y lágrimas" (Extra de El DDT) y "Homenaje a Pepe Iglesias El Zorro" (Tío Vivo, 1ª).
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sábado, enero 28, 2006  
Blogger Los Burgomaestres said...

Este burgomaestre agradece emocionado los comentarios y se compromete a hacer un intento con los temas propuestos. Se merecen un esfuercito, la verdad. Pero para eso estamos, un poco...¿no?

sábado, enero 28, 2006  
Blogger Gordito Relleno said...

IMPRESIONANTE. Un Escobar pleno de creatividad y con el siempre agradable recurso surrealista de pasarse él mismo a personaje.

¿Tal vez basado en hechos reales? Los dibujantes de Bruguera podrían tener miedo a ser despedidos si no aguantaban el frenético ritmo de entregas y creatividad exigida y Escobar se vale de ésto para darle la vuelta y hacer una historieta.

Y en lo que comenta Jesús Cuadrado hay una historieta en el homenaje a Pepe Iglesias dibujada al alimón por Enrich, Conti, Cifré, Escobar y Peña...¿Tenéis constancia de algo similar posteriormente en Bruguera? Otro bonito tema a tratar...¡No os quejaréis de vuestros seguidores!

lunes, enero 30, 2006  
Blogger Los Burgomaestres said...

No sólo no nos quejamos de nuestros seguidores sino que estamos encantados de la vida con ellos. ¡Ojalá estemos a vuestra altura! Lo del "Zorro" está en máquinas... y, la verdad, para este burgomaestre es un caso excepcional ... Aunque no se trata, estrictamente, de un tebeo Bruguera, que conste. Historietas en las que intervienen personajes foráneos las hay a montones, y en algunos casos,a dos manos, pero así, a "cuatro o cinco manos"no recuerdo ninguna, no... Se investigará. Y gracias, como siempre, por la atención.

lunes, enero 30, 2006  

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