Lady Filstrup (3ª época)

Dedicado a la música ligera, actores españoles y tebeos de Bruguera (porque sí, porque rima).

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Lugar: El Escorial, Madrid, Spain

viernes, febrero 10, 2006

Peña, el hincha



Con Peña, el fútbol se plasma en toda su brutalidad de liga regional. En Peña, el fútbol es el partido de solteros contra casados, de pedruscos contra meniscos, de entrada guarra y de árbitro apaleado. Peñarroya dibuja "Pepe el hincha" como otros hacen aguafuertes de la España taurófila y de la España de las brujas de inquisición y aquelarre. Y todos aciertan, porque todos hablan de lo mismo, de una España de zancadillas que se quiere más de coros y danzas regionales que de culturas nacionales.
Leyendo a "Pepe el hincha" uno se da cuenda de que España es un país de divisiones (de segunda y de tercera) donde la cuestión social se dirime entre solteros y casados, y que si los aficionados al deporte se fuman un veguero es porque necesitan antes sentirse jefes que héroes. Claro, España es sobre todo un país de jefes, en la que el heroísmo es una cuestión de Estado. Pero, a lo nuestro. Peña dibuja la España del fútbol, y de lo que está hablando es de la España de los subordinados. La verdad es que para Jefe, ya hay uno. España es un país subordinado, por supuesto, con un solo Jefe, que ha sido jefe de los insubordinados. No es un país de ciudadanos, desde luego, pues la dictadura del Jefe se encarga de impedirlo; y ni siquiera es un país de súbditos, la España de todos esos años es, no hay vuelta de hoja un país de mandados, de subordinación. En Peña, el partido más importante es el partido de Navidad, no por cosa de religión y villancicos, sino porque en la España permitida todo va a pasar dentro del marco del trabajo, de la oficina, por ejemplo. "Ahora verán esos señoritos de la oficina cómo las gastamos los del almacén", escribe Peñarroya en un bocadillo, y así hace su lucha de clases, que se reduce a una lucha de batas y de corbatas. España, después de la guerra, se convierte en un país de oficinistas y de mozos almacén que se miran con resentimiento de horas extraordinarias, y que se dan puntapiés a la primera de cambio, porque ahora los tiros sólo va a darlos la Guardia Civil. Peñarroya dibuja un oficinista con bufanda y sombrero, que a los golazos les llama "fusilamientos"; porque el fusilamiento sigue siendo el deporte nacional y, bien mirado, hasta la fiesta nacional. "Pepe el hincha" es el español que se desvive por el fútbol, y es en último extremo el español que se desvive, pues la única alternativa que le queda es ser el español que se desmuere, y la verdad es que para políticas y literaturas...
En "Pepe el hincha" el autocar es a la vida cotidiana lo que el utilitario es a la familia Ulises. Hay dos Españas, desde luego: la que los domingos va en turismo y la que los domingos va en autocar, la familiar y la de los hombres solos, la doméstica y la militar. Pero la militar tampoco está para muchos trotes. Cuando Peña dibuja un futbolista en el fondo de una viñeta, lo pone echando el bofe, porque el fútbol, en realidad, es el "A bout de souffle" del español.
Claro, tratándose de Peña, todo esto va a acabar en mujer. Al regresar a su casa después de un partido, Pepe el hincha se encuentra con que está casado con una doña Benita, o así, como todos los españoles, y eso es lo único que no le hace más provinciano, sino más internacional; pues uno en seguida se da cuenta de que en doña Benita lo que hay es un erotismo conyugal a lo Betty Mármol. Si hay algo que salva a la España de Peñarroya del ocaso, es la mujer Peña. En Pepe el hincha, sin ir más lejos, lo importante no es el fútbol, ni la oficina, ni los amigos de la oficina, sino esa falda tramada de la mujer que dice que espera en casa.
(Ah, Peñarroya se autorretrata a la puerta del estadio del F.C. Pedrusco en una historieta de "Pepe el hincha" publicada en el Almanaque para 1969 de Tío Vivo; las viñetas del autocar del Pedrusco y del futbolista burro de Cantalapiedra haciendo el molinete con un jugador del Pedrusco proceden de una historieta de "Pepe el hincha" aparecida en el Almanaque para 1971 de Tío Vivo; la viñeta de Pepe el hincha, su mujer y el hijo de ambos pertece a la historoeta "La gran victoria", aparecida en el Almanaque para 1975 de Tío Vivo, y el jugador que echa el bofe se entrenaba en una historieta de "Pepe el hincha" sacada del Extra de Verano del Tío Vivo de 1970 (año XIII, época 2ª, fecha 6 de julio del año citado. Mmm... otro día hablaremos de la raya discontínua en Peña, ahora vamos a tomarnos un transparente, burbujeante gin tonic.)

9 Comments:

Blogger Gordito Relleno said...

Que le aproveche el gin tonic, amigo burgomaestre, que se lo ha ganado. Y lo de la raya discontínua de Peña también merece una entrada, sobre todo la que dibujaba en los rostros de los personajes del ojo a la mandíbula. Nunca ví a otro dibujante emplear ese recurso gráfico-expresivo.

viernes, febrero 10, 2006  
Blogger Joan said...

Hay que ver cómo me hacen disfrutar vuestras recuperaciones de historietas , personajes y dibujantes que casi había olvidado.

Resulta muy interesante ver que el estilo de dibujantes como Peñarroya resulte ahora plenamente contemporáneo. En efecto, hay una tendencia "retro" muy potente y con muchos ilustradores que la practican y que toman prestados (digamos) los estilos gráficos de nuestros héroes pretéritos.

viernes, febrero 10, 2006  
Blogger Los Burgomaestres said...

Gracias,amigo Gordito Relleno. Sí esa raya discontinua de la cara también nos tiene embelesados. Y lo del gin-tonic,ya se tomó... y se digerió. En fin. Vaya, le ha dado ud. mucha marcha a su weblog. ¡Así, se hace, hmbre!
Y, amigo Joan, la verdad es que sí encuentro, especialmetne a Peña, muy vigente y como apunta ud.: acutual. Gracias a usted también por sus comentarios.

viernes, febrero 10, 2006  
Anonymous C. Rancio said...

Hermoso y sentido el post, burgomaestre, si bien un poco melancólico. Nunca creí que encontraría un regusto a Larra en algo que habla de tebeos.

viernes, febrero 10, 2006  
Blogger Los Burgomaestres said...

Amigo Rancio, gracias por su amistad y por su tremenda generosidad al evocar referencias. Ah, la melancolía..., dicen que es la alegría del triste. ¡Salud!

viernes, febrero 10, 2006  
Blogger Los Burgomaestres said...

Estoy "entusiástico", con esta entrada, compañero!!! Enhorabuena! Has marcado una goleada de escándalo, con "hat trick" y todo. Fdo: el burgomaestre futbolero. PD:Venía yo pensando que sólo con Peña ya habría para llenar internet de maravillas y, mira por dónde...

viernes, febrero 10, 2006  
Blogger Los Burgomaestres said...

¡¡¡Pero si me lo copio todo de ti!!!

viernes, febrero 10, 2006  
Blogger absence said...

olé!

viernes, febrero 10, 2006  
Blogger Los Burgomaestres said...

oh, sí, abs., ¡magnífica colección de tebeos aquella de olé! ¡abrazos!

viernes, febrero 10, 2006  

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