Lady Filstrup (3ª época)

Dedicado a la música ligera, actores españoles y tebeos de Bruguera (porque sí, porque rima).

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domingo, febrero 10, 2008

Un rostro inolvidable: Goyo Lebrero

Según consta en la página que su nieto, Óscar Lebrero, le dedica, su abuelo, Gregorio Lebrero, nació en Madrid el 19 de septiembre de 1920 y falleció un día 8 del mismo mes, en la misma ciudad, 60 años después. Se trata de una página que homenajea brillantemente al actor, tal como merece y que todavía puede mejorar, pues según puede leerse en ella, está en construcción. Vaya por delante el enlace a tan sensacional sitio, mucho más interesante que esta modesta entrada, confeccionada antes de que este burgomaestre tuviera conocimiento de la existencia de la citada página. En todo caso, y antes de visitarla, este burgomaestre se atreve a solicitar de la amabilidad del visitante unos minutos de atención para leer lo que tiene que decir sobre la figura de Goyo Lebrero, alguien que con su presencia contribuyó a dar veracidad y credibilidad a no pocas películas españolas (de hecho, más de un centenar), incorporando con naturalidad pasmosa muchos papeles de poca extensión, pero casi siempre de no poca trascendencia. Sus actuaciones , siempre ajustadas, condicionadas por su físico, se empleaban en personajes quizá accesorios, pero no superfluos.

Una poderosa imagen

Si alguno de los actores que pueblan las películas españolas tiene todo el aspecto de haber sido dibujado por Francisco Ibáñez, ese es, sin duda, Goyo Lebrero (o Gregorio Lebreros, que también se le ha acreditado así), en todo semejante a uno de esos personajes circunstanciales que al creador de Rompetechos gustaba dibujar como representantes del agro español o del lumpen urbano. Es Don Gregorio de esos actores cuyo físico constituye un tipo determinado, una imagen tan poderosa, tan nítida, que se impone a cualquier sutileza o matización. Difícilmente, un rostro como el suyo puede extender su presencia a lo largo de la duración habitual de un largometraje. Su visión por un periodo más prolongado debe provocar unos efectos todavía por investigar. Esa faz extrema, desproporcionada, de ojos saltones y mirada dormilona, de quijada prominente, frente más que despejada y dientes de mula, se ha asomado en diversos momentos (más o menos fugaces) a la atención del espectador y ha permanecido luego en su memoria, de forma indeleble. Además de sus numerosas participaciones en diversas películas (de las cuales comentaremos más adelante, algunas) Goyo Lebrero insertó su rostro desencajado (más de lo habitual) de cliente de un barbero aquejado de un rebelde acceso de tos en un anuncio televisivo de unas pastillas balsámicas. Su voz algo temblorosa y gutural se quebraba por el riesgo de ser degollado y, de la misma manera que la imagen, penetraba en la mente del televidente para quedarse instalada en ella: “¡Fórmula 44!”, era la agónica súplica.

120 películas en tres décadas

La primera etapa de la carrera de Goyo Lebrero aparece marcada por José Luis Ozores. Efectivamente, las películas más relevantes de sus primeros años profesionales están protagonizadas por el entrañable “Peliche”: “El tigre de Chamberí”(Pedro L. Ramírez, 1957), “El hombre del paraguas blanco” (Joaquín Luis Romero Marchent, 1958) y “El gafe” (nuevamente Pedro L. Ramírez, 1959). De este último título hemos seleccionado el momento en que el protagonista traspasa su particular “don” al personaje interpretado por Goyo Lebrero, que hereda así la facultad de provocar acontecimientos de catastróficas consecuencias.

Asociado en sus intervenciones fílmicas al vino, le encontramos a menudo entregado al oficio de bodeguero y es él quien ha adquirido el caldo contenido en las cubas de la extraña familia de “El extraño viaje” (Fernando Fernán Gómez, 1966), donde se encuentra, como regalo, el cuerpo de la asesinada Tota Alba. En la imagen contigua podemos verle a punto de ofrecerle sendos vasos de ese vino al culpable Carlos Larrañaga (a quien le da un soponcio casi de tebeo) y a la guapa Lina Canalejas (después de dejar una mesa en la que, entre otros, tenía como clientes a Joaquín Roa y Xan Das Bolas, dicho sea de paso y con el debido respeto y la rendida admiración que merecen). Tras la barra de un bar, lo encontramos en muchas ocasiones, con su camisa blanca y el trapo en ristre, sirviendo vinitos y bocadillos, como en la interesante “Llegar a más” (1963), única incursión en el largometraje de ficción de Jesús Fernández Santos de la que aquí al lado hemos colgado una muestra, un fotograma en el que Don Gregorio comparte plano con el protagonista, el efímero Manuel San Francisco. Fuera de este rol , de algún modo paradigmático, de camarero o tabernero, en en el que se le podría encasillar incluso, lo cierto es que Goyo Lebrero ha representado muy variados papeles en películas de muy distinto peso y profundidad. Así puede enorgullecerse de haber trabajado a las órdenes de Orson Welles en la shakespeariana “Campanadas a media noche” (1964), tanto como avergonzarse de su participación en despropósitos como “Bienvenido míster Krif” (Tulio Demicheli,), rodada diez años después, con Joe Rígoli parodiando a Johan Cruyff; o incursiones en el género western (en su variante hispánica), como “El precio de un hombre”(1966), film dirigido por el pundonoroso y eficaz Eugenio Martín (Granada, 1925), una suerte de especialista en hacer cine de género con aires internacionales y que cuenta con aceptables logros en ese terreno, en el que Goyo Lebrero se encargaba de encarnar al cajero de un banco. También, bajo la dirección del controvertido Eloy de la Iglesia (Zarauz,1944 – Madrid, 2006), incorporó el personaje del desagradable taxista con el que Vicente Parra iniciaba su particular ola de crímenes en “La semana del asesino” (1972), conocida internacionalmente como “The cannibal man”( película de la que hemos tomado la imagen nocturna del rostro de nuestro homenajeado con la que se ilustraba el arranque de esta entrada). Un año después, Goyo Lebrero repetiría con el mismo director y protagonista (y género tremendista) con “Nadie oyó gritar”.

La actividad en el cine español de los años sesenta y setenta estaba marcada por el hecho de que el cine era realmente un arte popular, lo que suponía que el público todavía acudía al cine con la única pretensión de distraerse, de manera análoga a como empezaba a consumir televisión. Eso explica que durante los años que median entre 1966 y 1973 menudearan las producciones protagonizadas por personajes famosos aún en mayor medida de lo que había sido antes una práctica ocasional. Cantantes, toreros y boxeadores se ponían ante las cámaras con muy pocos miramientos y eran actores como Goyo Lebrero quienes sostenían, en la medida de sus fuerzas, tan endeble armazón con sus interpretaciones. Si los protagonistas no resultaban en absoluto creíbles (a pesar de beneficiarse de doblajes de actores de primera fila que les permitían, al menos, hablar admirablemente), los personajes incidentales, en cambio, conseguían transmitir la necesaria sensación de verismo imprescindible para que el espectador no rechazara frontalmente el producto. Participando en esta modalidad de cine al que podríamos llamar “película con famoso” encontramos repetidamente a Goyo Lebrero, quien a lo largo de su carrera profesional trabajó de forma continuada e ininterrumpida (del orden de siete, ocho y hasta nueve títulos por año) y que, entre 1963 y 1973 compartió planos con Di Stefano, Marisol, Pili y Mili, Micki y los Tonys, Pedro Carrasco, el grupo Los Pasos,el torero Ángel Teruel, Julio Iglesias, Peret, Andrés Do Barro, Tip y Coll y Manolo Escobar. Un elenco tan delirante como el país en el que el gran Goyo Lebrero, al que hoy recordamos, desarrolló su labor.

PD: Nuestro protagonista de hoy intervino también en "Margarita se llama mi amor"(Ramón Fernández, 1961), pero, por mucho que le admiremos, nos permitimos rematar la entrada poniendo en su final una foto de la actriz principal de la película, Mercedes Alonso (Santander, 1940), en lugar de otra foto suya, por razones obvias. ¡Ah! El lechuguino que aparece al lado de la guapa, con la cabeza comprensiblemente ladeada, se llamaba Antonio Cifariello y falleció, el pobrecillo, en un accidente aéreo en 1968.

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17 Comments:

Blogger maciste II said...

¿Lechugino Cifariello?. Hombre, en la peli pues iba de apocado profesor, si. Pero era un oponente "stud" a la altura de tamaña partenaire (en realidad, el popolano Antonio fue el equivalente físico a las maggiorate del momento: Loren o Gina, por mentar las clásicas).

domingo, febrero 10, 2008  
Anonymous Anónimo said...

Sí, qué emoción.

Un actor inmenso. Lo que hacía en "El gafe" era repentización suma.

Una genialidad.

(Sí, ya sé: me repito... pues del filme ya hemos hablado acá. Pero no lo puedo evitar).

Gracias, Burgo, por su ojo; y olfato.

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Colateralmente... sobre la inmensa -con perdón- Mercedes (a la que usted volverá... ¡¡seguro!!), y para los de la busca:

“Mercedes Alonso y el Cine”
Gabriel Porras / José Ramón Sáiz Viadero
Festival Internacional de Cine Deportivo Ciu-dad de Santander
Santander, 2001
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domingo, febrero 10, 2008  
Blogger Los Burgomaestres said...

¡Ah, amigo Maciste ii, admito mi ignorancia con la fortaleza de los inocentes!! Ahí queda su precisión, que viniendo de un experto, es ley. Gracias por el comentario y confío en seguir contando con sus aportaciones. (De todos modos, no retiro lo de lechuguino, por eso es lo que parece en el la foto.)
Maestro don Jesús, no tengo palabras. ¿Llegaré algún día a disponer siquiera de una parte de los tesoros de los que usted hace referencia? En fin, ahí estamos, dando palos de ciego y acertando, de vez en cuando... con un solo ojo (pero parece que bueno). Gracias por las gracias.

domingo, febrero 10, 2008  
Anonymous Anónimo said...

>>>información sobre la fecha o lugar de nacimiento>>> Burgo (el Paciente...).

¡Anda compa: me olvidé el donut!

lo de las fechas de Don Gregorio son aquestas:

19-IX-1920/8-IX-1980

(Era castizo… porque nació cerquita de mi Amalarico: en la Puerta de Toledo...).

JCuadrado
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domingo, febrero 10, 2008  
Anonymous Javier said...

Joder, JuanCarlos, a mí la señorita me ha dejado ladeado por una semana... Abrazos de tu amigo.

domingo, febrero 10, 2008  
Blogger Los Burgomaestres said...

Muchas gracias, maestro Cuadrado, por la información sobre el gran Lebrero. Con el envío del video ya he llegado a conocer más detalles, por lo que editaré la entrada para que sea mucho más completa, enlazándola con la página del nieto del actor, Oscar Lebrero. Tendré que mirar con más atención en sucesivas entradas... ¡¡ Va a ser verdad, eso que dicen que en internet está todo!!!
¡¡Amigo Javier, lo del ladeo es de rigor, sí!! Se impone el ladeo porque la señorita Alonso está imponente. Las cosas como son, sean o fueren. Citemos al gran López Vázquez y lancemos un sonoro: "¡Mo-nu-men-to!"

domingo, febrero 10, 2008  
Anonymous Anónimo said...

¡Ah!, aquello de:

“Un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo”.

JC
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jueves, marzo 06, 2008  
Blogger Los Burgomaestres said...

¡Eso mismo!

jueves, marzo 06, 2008  
Blogger oscar said...

Buenos días Burgomaestres, soy Oscar, el nieto de Goyo Lebrero,no sé como darles las gracias por el fabuloso comentario que han hecho de mi abuelo "un rostro inolvidable". Me habeís hecho sentir muy bien, os lo agradezco de corazón. Me gustaría poner en la página de mi abuelo un enlace a su blog si ustedes me lo permiten. Si ustedes o alguien me pudiera facilitar más información sobre mi abuelo se lo agradecería de corazón. Les mando una abrazo y muchísimas gracias. Por cierto el comentario de la postdata me parece graciosísimo.

martes, abril 01, 2008  
Blogger Los Burgomaestres said...

Amigo Oscar, el honor será todo nuestro si quieres enlazar este weblog en la sensacional página que tienes sobre tu abuelo y que el maestro Cuadrado tuvo la gentileza de hacerme conocer cuando uno ya había tenido el atrevimiento de colgar este modestísimo homenaje. Este weblog está hecho desde el cariño por todas esas gentes que dedicaron sus esfuerzos y su arte a entretenernos con sus actuaciones y, por tanto, presencias como la tuya, tan cercano al propio protagonista, no hacen sino llenar de orgullo y satisfacción a este burgomaestre sentimental. En resumen: me has hecho feliz, amigo Óscar.
PD: celebro mucho que le haya hecho gracia lo de la guapísima Mercedes Alonso y sus efectos sobre el equilibrio de sus circunstantes.

martes, abril 01, 2008  
Blogger oscar said...

Con respecto al comentario acerca de la postdata, en la que aparece la foto de la gran y bella actriz Mercedes Alonso, quiero añadir que no solo lo encontré divertido, sino irónico, elegante y respetuoso la manera de llamar feo a mi abuelo.

Si me permite, quería aprovechar la ocasión para pedirle su colaboración en la medida de lo posible acerca de una petición que me ha llegado a través de la página web: Mayra Rey, una actriz española que ejerció su profesión en los años 60 y trabajó con mi abuelo en alguna ocasión, me pidió ayuda para localizar dos películas en las que ella intervenía. Tras realizar estas, su vida sentimental la condujo a EEUU; allí contrajo matrimonio y dejó a un lado su carrera artística. Actualmente, padece una grave enfermedad y le haría especial ilusión recobrar esas películas y poder mostráselas a su familia.

Después de indagar en varios medios, no he podido localizar las películas en cuestión:“Los elegidos” 1964 y “Las estrellas” 1962 .Si fuera posible ayudarme a encontrarlas o guiarme en su búsqueda, le estaría muy agradecido. Un saludo para todos.

miércoles, abril 02, 2008  
Blogger Los Burgomaestres said...

Amigo Óscar, esas películas de las que usted habla, si la memoria no me traiciona son "Los elegidos", un drama taurino sobre tres maletillas, dirigido por Tulio Demicelli y "Las estrellas", una comedia dramática dirigida y rpotagonizada por Tony Leblanc, que hace el papel de un padre que tiene la obsesión de hacer fortuna convirtiendo a sus hijos en estrellas del espectáculo. Lo bueno del caso es que las tengo y puedo enviarle una copia de ambas si me envía su dirección a losburgomaestres@yahoo.es. Trataría de complacerle a la mayor brevedad de tiempo posible, aunque ahora mismo no estoy en las mejores condiciones para cumplir con el encargo. Para mí sería un placer poder ser de alguna utilidad a la señora Mayra Rey. ¡De mil amores, vaya!
PD: Ah, las películas están grabadas en DVD de la emisión del canal de TV por cable SOMOS.

miércoles, abril 02, 2008  
Anonymous Maria said...

Hola....buenas. Se podria conseguir el anuncio dw formula 44?? gracias

sábado, diciembre 22, 2012  
Blogger Josele said...

Estimado señor;
Enhorabuena por su blog. Le quería preguntar si usted sabe dónde podría conseguir la película de la que habla en su entrada de "Bienvenido Mister Kriff", mi padre, que ahora está enfermo con Alzheimer, nos hablaba mucho de que actuó como extra en esta película. Si fuera posible comprarla sería una sorpresa para toda la familia. Muchas gracias de antemano.

sábado, agosto 01, 2015  
Blogger Rafael Esteban Lebrero said...

El tío de mi madre, hermano de mi abuelo, lamentablemente no lo pude conocer, nada más que por las películas que participó. El cine hace que no nos olvidemos de los grandes.

martes, agosto 04, 2015  
Blogger Rafael Esteban Lebrero said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

martes, agosto 04, 2015  
Blogger Rafael Esteban Lebrero said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

martes, agosto 04, 2015  

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