Lady Filstrup (3ª época)

Dedicado a la música ligera, actores españoles y tebeos de Bruguera (porque sí, porque rima).

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Lugar: El Escorial, Madrid, Spain

jueves, marzo 09, 2006

El ojo hambriento


El cerebro necesita alimento y los sentidos tienen la obligación de procurárselo. El alimento que prefieren algunos cerebros es el que les sirve el oído, entonces hablamos de melómanos. Cuando, en otros casos, es el sentido del gusto quien nutre preferentemente al cerebro, entonces es a los “gourmets” a quienes nos referimos. Otros se alimentan primordialmente por el tacto, cuando se trata de personas sensuales. Hay otros, como el de este burgomaestre, que lo que piden a todas horas son imágenes.
Pero no sirve cualquier tipo de imágenes. Deben ser imágenes que ayuden a vivir, que sirvan para crecer, que muestren un camino para escapar, que te brinden un piélago en el que sumergirse o una nube para flotar, que inflamen el espíritu para emocionarse, y que confundan el entendimiento para aturdirse, para ver claro, para embarullarse... y sobre todo, que inunden tu visión para borrar las imágenes, grises, anodinas, feas, insensatas, obtusas y romas que uno está obligado a ver constantemente. Este tipo de imágenes que el ojo busca porque el cerebro las demanda las producen, más que nadie, los dibujantes.
Un productor de imágenes de proporciones ciclópeas fue el inmenso Emilio Freixas Aranguren, que nació en el Poble Sec de Barcelona el 28 de mayo de 1899 y que pobló de inolvidables imágenes las retinas de los lectores de las páginas de la revista “Lecturas” en los años 30 y las de los los lectores de “Chicos” en los cuarenta, así como las de los lectores de deliciosos libros de cuentos de la Editorial Molino. Asimismo produjo infinidad de portadas para novelas rosa, anuncios, ilustraciones de todo tipo de obras literarias, escenografía teatral, e historietas espléndidas de aventuras de personajes tales como “El capitán Misterio” o “Sadhú”. Su impresionante obra, que sobrepasa la nimia capacidad de este weblog (o lo que sea), se completó con su labor didáctica como enseñante de su impagable arte, a través de sus populares cuadernos de láminas de dibujos. Naturalmente, en la carrera extensísima de Freixas se incluye obra realizada para la editorial de nuestros pecados, la Editorial Bruguera. Como muestra, la portada de este volumen, número 69 de la colección “Autores famosos” de julio de 1953. En ella, allí donde se cruzan los aceros, se protege a la belleza, se da alas a la emoción, se respira la aventura, se aspira la nobleza y, con su contemplación, se disfruta una barbaridad, amigos míos. Los productores de imágenes son así, unos magos de tomo y lomo, como lo fue Emilio Freixas, el grande.
Nota: para los amantes de las curiosidades, aporto aquí un dibujo homenaje de Manuel Vázquez a su admirado Freixas en el que realiza su particular versión de “Sir Black”, un justiciero mago enmascarado emparentado con Mandrake, con Arsenio Lupin y con Spirit que, sin duda, debió cautivar a un juvenil Vázquez allá por 1946. La imagen está tomada del catálogo de la exposición que sobre el dibujante catalán patrocinó Caja Madrid con motivo del centenario de su nacimiento y "comisariada" por Antonio de Mateo Remacha.

3 Comments:

Blogger Rebote said...

Mezcla de alimento e imagen eran mis visitas a la Pasteleria La Lyonesa de Rubi, un buen "suizo" con croisant aderezado por la fantastica e inmensa ilustracion de Freixas que decoraba la pared.

domingo, marzo 12, 2006  
Blogger Los Burgomaestres said...

Nos acaba de despertar el apetito, amigo; el de bollos y el de láminas de Freixas.

lunes, marzo 13, 2006  
Blogger Gordito Relleno said...

Qué gran dibujo de Vázquez. Para uno que se ha tirado un par de horas este finde en la exposición que con motivo del Salón del Cómic de Granada se ha montado del genial autor, no hay calificativos para estas obras de arte.

lunes, marzo 13, 2006  

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